Un presupuesto de diseño de interiores para una vivienda de 120 m² puede moverse, de forma orientativa, entre 38.000 y 65.000 € cuando incluye mobiliario principal, cocina, baños, iluminación, textiles, decoración y algunos acabados interiores. La cifra puede subir o bajar según el país, la calidad de los materiales, la mano de obra, los muebles a medida y el nivel de reforma necesario.
Para este caso práctico, tomaré como referencia una inversión media de 52.000 €. No es un precio cerrado ni una tarifa universal, sino una forma realista de entender cómo se puede repartir el dinero en una vivienda familiar de 120 m² sin perder equilibrio entre estética, funcionalidad y comodidad diaria.
Lo que yo recomiendo en este tipo de proyectos es no empezar comprando piezas sueltas. Antes de elegir sofá, cama, lámparas o muebles, conviene ordenar el presupuesto por prioridades: qué zonas se usan más, qué espacios necesitan más almacenamiento, dónde la iluminación cambia más el resultado y qué partidas no conviene dejar para el final.
Datos base del caso práctico
Imaginemos una vivienda de 120 m² con salón comedor, cocina, dormitorio principal, dos habitaciones secundarias, dos baños, zona de trabajo, recibidor y pasillos. El objetivo no es hacer una reforma de lujo, sino lograr una casa bien diseñada, cómoda y actual, con calidades medias-altas y decisiones coherentes.

En este ejemplo, el presupuesto se reparte entre mobiliario, cocina, baños, iluminación, textiles, decoración y acabados. No se incluyen grandes cambios estructurales, ampliaciones, obra pesada ni instalaciones complejas. Si hubiera que mover tabiques, renovar electricidad o cambiar fontanería completa, la cifra debería subir.
Reparto general del presupuesto
Una buena distribución del presupuesto evita gastar demasiado en elementos llamativos y quedarse corto en lo que realmente sostiene el diseño: sofá, cama, almacenamiento, iluminación, cocina, baños y textiles.
| Partida | Importe orientativo | Qué incluye |
|---|---|---|
| Mobiliario principal | 18.000 € | Sofá, camas, comedor, armarios, mueble TV, escritorios y auxiliares |
| Cocina y baños | 13.500 € | Muebles, sanitarios, grifería, encimeras, mamparas y accesorios |
| Iluminación | 5.500 € | Lámparas, apliques, LED, luz técnica y luz ambiental |
| Textiles y decoración | 7.500 € | Cortinas, alfombras, cojines, ropa de cama, cuadros y espejos |
| Acabados y detalles | 8.500 € | Pintura, papel pintado, paneles, molduras, zócalos, tiradores y remates |
Este reparto suma aproximadamente 52.000 €. Si se busca una versión más ajustada, se puede bajar a unos 38.000 € reduciendo muebles a medida, eligiendo textiles más sencillos y renovando solo algunos acabados. En cambio, si se incorporan piezas personalizadas, mejores revestimientos y baños más completos, el presupuesto puede acercarse o superar los 65.000 €.
Salón comedor: entre 10.000 y 14.000 €
El salón comedor suele ser una de las zonas con más peso visual. Aquí se recibe, se descansa, se comparte y se percibe el estilo general de la vivienda. Por eso, en este caso práctico reservaría entre 10.000 y 14.000 €.

Dentro de esa cifra, un sofá cómodo puede representar entre 2.000 y 4.000 €, dependiendo del tamaño y la calidad. Una mesa de comedor con sillas puede ir de 2.000 a 4.500 €. La alfombra, lámparas, mesa de centro, mueble de TV, cortinas y decoración pueden completar el resto.
Lo que más cuido en un salón es la proporción. Un sofá demasiado grande puede bloquear el paso, mientras que una alfombra pequeña hace que todo se vea pobre. Antes de comprar, mediría la zona de estar y definiría qué pared será protagonista: televisión, chimenea, ventanal o composición decorativa.
Cocina: entre 9.000 y 16.000 €
La cocina puede absorber una parte importante del presupuesto, especialmente si se renuevan muebles, encimera, frente de cocina, grifería e iluminación. Para este caso práctico, plantearía una inversión entre 9.000 y 16.000 €.
Una cocina de gama media bien resuelta puede moverse alrededor de 10.000 o 12.000 €, siempre que no haya grandes cambios de instalaciones. Si se añaden encimeras de mayor calidad, muebles a medida, mejores herrajes o revestimientos especiales, la cifra puede subir con facilidad.
En cocina, no gastaría todo en lo visible. Una encimera bonita ayuda, pero también importan los cajones, los organizadores interiores, los enchufes, la luz bajo muebles altos y la distribución entre fregadero, placa y frigorífico.
Dormitorio principal: entre 5.000 y 8.000 €
El dormitorio principal debe sentirse tranquilo, ordenado y cómodo. Para una vivienda de 120 m², una inversión razonable estaría entre 5.000 y 8.000 €.

La cama y el colchón pueden ocupar entre 1.500 y 3.000 €. Las mesitas, cabecero, lámparas, cortinas, ropa de cama, alfombra y una posible pared decorativa pueden completar el resto. Si se añade armario a medida o vestidor, el presupuesto sube bastante.
En estos casos, suelo evitar decorar de más. Un dormitorio se ve elegante cuando tiene una buena cama, luz cálida, textiles bien elegidos y almacenamiento suficiente. Si falta orden, ninguna decoración salva el espacio.
Habitaciones secundarias: entre 3.000 y 5.000 € cada una
Las habitaciones secundarias suelen necesitar flexibilidad. Pueden funcionar como dormitorios infantiles, cuarto de invitados, estudio o habitación multiuso. Por eso, en este caso asignaría entre 3.000 y 5.000 € por habitación.
En una habitación sencilla, el presupuesto puede cubrir cama, colchón, armario, escritorio, silla, lámpara, cortinas y decoración básica. Si se hacen muebles a medida, literas especiales o almacenamiento integrado, el coste aumenta.
Lo que yo recomiendo es no personalizarlas demasiado si no está claro su uso futuro. Una base neutra, buena iluminación y muebles versátiles permiten que la habitación evolucione sin tener que rehacerla por completo.
Baños: entre 4.000 y 8.000 € cada uno
Los baños tienen mucho impacto en la sensación de calidad de una vivienda. Para este caso práctico, calcularía entre 4.000 y 8.000 € por baño, dependiendo de si solo se actualizan piezas o si se cambian revestimientos, sanitarios, mueble, espejo, mampara y grifería.
Un baño puede mejorar muchísimo con un mueble suspendido, espejo grande, buena luz, grifería cuidada, mampara limpia y textiles de calidad. Si se toca fontanería o se cambia la distribución, el presupuesto sube.
En baños, yo no recortaría demasiado en grifería, mampara ni almacenamiento. Son elementos de uso diario y se nota mucho cuando son incómodos o de baja calidad.
Zona de trabajo: entre 1.500 y 3.500 €
Una vivienda actual suele necesitar una zona de trabajo, aunque sea pequeña. Para un escritorio funcional y bien integrado, reservaría entre 1.500 y 3.500 €.
Esta partida puede incluir mesa, silla ergonómica, lámpara, estantería, organizadores, enchufes y gestión de cables. Si el escritorio está en una zona visible, conviene cuidar más el diseño para que no parezca un añadido improvisado.
Lo más importante aquí es la comodidad. Una silla bonita pero incómoda no es una buena compra. Tampoco una mesa sin espacio suficiente o una zona sin buena luz.
Recibidor, pasillos y detalles generales: entre 2.000 y 5.000 €
El recibidor y los pasillos suelen olvidarse, pero son esenciales para que la vivienda se sienta completa. Para estas zonas, una inversión entre 2.000 y 5.000 € puede cubrir consola, espejo, iluminación, pintura, papel pintado, zócalos, cuadros, alfombra o panel decorativo.
En un recibidor, una buena luz y un espejo bien colocado pueden cambiar mucho la primera impresión. En pasillos, se puede trabajar con pintura, molduras sencillas, cuadros o apliques para evitar que parezcan zonas vacías.
Decoración final: la partida que no debes olvidar
Muchos proyectos se quedan a medias porque se gasta todo en muebles y se deja poco para cortinas, alfombras, cuadros, lámparas, cojines y objetos decorativos. Para una vivienda de 120 m², reservaría al menos entre 6.000 y 8.000 € para estos detalles dentro del presupuesto total.
La decoración final es la que une todo. Sin cortinas, una habitación puede verse fría. Sin alfombras, el salón puede sentirse incompleto. Sin lámparas auxiliares, la casa puede depender de una luz de techo poco acogedora.
Dónde ahorrar y dónde no recortar
Ahorrar no significa elegir siempre lo más barato. Significa saber qué partidas pueden ser sencillas y cuáles deben tener más calidad.
Se puede ahorrar en mesas auxiliares, decoración de temporada, algunos cuadros, muebles secundarios o accesorios que puedan cambiarse fácilmente. Pero no conviene recortar demasiado en sofá, colchón, iluminación, cocina, grifería, armarios o piezas de uso diario.
En mi experiencia, las peores compras suelen ser las impulsivas. Un mueble barato, pero mal medido o mal combinado, puede salir caro si después hay que reemplazarlo.
Recordatorio antes de cerrar el presupuesto
Un presupuesto de diseño de interiores para una vivienda de 120 m² debe tener cifras claras y prioridades bien definidas. En este caso práctico, una inversión media de 52.000 € permite trabajar la casa completa con un nivel equilibrado, mientras que una versión más ajustada puede rondar los 38.000 € y una propuesta más alta puede superar los 65.000 €.
Lo que yo recomiendo es priorizar las zonas de mayor uso, cuidar la iluminación y reservar dinero para textiles y detalles finales. Una casa bien diseñada no es la que más gasta, sino la que reparte mejor su presupuesto para que cada espacio se vea coherente, cómodo y terminado.
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